La investigación tomó un giro inesperado cuando el análisis forense digital expuso lo que muchos intentaron ocultar.
La recuperación y certificación de los datos extraídos de un dispositivo móvil permitió reconstruir conversaciones eliminadas, detectar contradicciones y abrir una nueva línea de investigación: la posible fabricación de una causa judicial.
Este hallazgo desplazó el foco del supuesto hecho inicial hacia un entramado más complejo, donde emergen indicios de manipulación de testigos, coordinación de declaraciones y encubrimiento.
Una vez más, la evidencia digital demostró ser la voz más clara en medio del ruido.